Slinkachu, al igual que Ida y Jovelle, trabaja con personajes pequeños. Sin embargo, él lo lleva por caminos diferentes. Sus microinstalaciones suelen tener lugar en plena urbe, concretamente en Londres. Nos adentra en un universo lleno de ironía al preocuparse por cómo se las apañaría una civilización de ese tamaño compartiendo espacio con nosotros. A pesar de que lo de la gente pequeña es todo un mundo (para nada algo original, quiero decir), Slinkachu le da un toque bastante personal, interesante y diferente. Más en su blog y flickr.



