Antes de hablar de Into the plateau, hay que hacer una obligada parada en este EP para entender mejor la evolución que supuso su tercer disco. Y es que el tema Metropolitan death 3 marca un antes y un después en el sonido del grupo, un tema que deja atrás casi por completo el punk-funk se adentra en la música de baile, con una guitarra con delay muy neworderera que se convertiría en marca de la casa en su siguiente trabajo.
Por otro lado, la puerta a su lado más techno y bailable se termina de abrir gracias a los cinco remixes que encontramos en la segunda parte del disco a cargo de D.A.R.Y.L., Undo & Vicknoise, DJ Coco & Bombjack, Montreal y Karlos Phazer, que van desde la electrónica más relajada de los dos primeros, al techno más clásico de los dos últimos, pasando por el remix un tanto descafeinado de DJ Coco & Bombjack.
El EP tampoco tiene un interés mayor que el de servir de paso intermedio en la evolución del grupo, con todo lo que eso supone o deja de suponer, que viendo lo que supuso luego el EP Ayrton Senna, no es poco.
Tres años después de su disco debut, Delorean volvieron con un segundo disco homónimo con el que empezaron a abrirse camino entre el público. Era la época del punk-funk y los de Zarautz se apuntaron al carro.
Yo por aquel entonces pasaba del punk-funk tanto como lo hago ahora, y los ramalazos a lo The Cure en Los muertos y a lo New Order, de nuevo por la textura de los punteados, en The nightlamps, tampoco me convencieron demasiado.
Del disco, poco más se puede decir, es simple y llanamente un disco de punk-funk con todo lo bueno que eso conlleve para algunos y todo lo malo que conlleva para mí. Por suerte, los temas de este disco, al igual que los de su disco debut, tampoco aparecen ya en sus directos, y a partir de aquí la evolución del grupo se empieza a encaminar poco a poco hacia la electrónica, porque ¿qué sentido tiene seguir haciendo punk-funk hoy en día?
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Yo por aquel entonces pasaba del punk-funk tanto como lo hago ahora, y los ramalazos a lo The Cure en Los muertos y a lo New Order, de nuevo por la textura de los punteados, en The nightlamps, tampoco me convencieron demasiado.
Del disco, poco más se puede decir, es simple y llanamente un disco de punk-funk con todo lo bueno que eso conlleve para algunos y todo lo malo que conlleva para mí. Por suerte, los temas de este disco, al igual que los de su disco debut, tampoco aparecen ya en sus directos, y a partir de aquí la evolución del grupo se empieza a encaminar poco a poco hacia la electrónica, porque ¿qué sentido tiene seguir haciendo punk-funk hoy en día?
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Escuchando cualquiera de sus discos posteriores, parece mentira que los mismos Delorean que publicaron Subiza hace unos días, empezaran en 2001 con Silhouettes. Y digo que parece mentira, porque el sonido de este disco debut está musicalmente más próximo a The Cure o New Order (esos punteados en The portrait) y la voz de Ekhi se queda en una especie de susurro que en ocasiones recuerda a Billy Corgan (cuando también susurra, claro, no cuando se ponía a berrear con su voz nasal).
El disco tuvo una primera tirada de 500 copias y fue reeditado posteriormente, y de poco sirve hoy en día más que de curiosidad, ya que el grupo, en su irrefrenable evolución, ha ido abandonando este estilo y ninguno de estos temas suena ya en sus directos, y visto lo visto, sería raro que volvieran atrás.
El disco va de temas más oscuros (Sense work, The portrait) a temas pop más luminosos (Color and noises, Automatic) pasando por otros de corte más electrónico (Just get out) y alguna que otra balada un tanto etérea (Mini skirt girld y, sobre todo, Plates in her eyes, cerrando el disco).
En líneas generales, un disco anodino que no aportó nada nuevo en su día y que a día de hoy tiene valor exclusivamente anecdótico.
El disco tuvo una primera tirada de 500 copias y fue reeditado posteriormente, y de poco sirve hoy en día más que de curiosidad, ya que el grupo, en su irrefrenable evolución, ha ido abandonando este estilo y ninguno de estos temas suena ya en sus directos, y visto lo visto, sería raro que volvieran atrás.
El disco va de temas más oscuros (Sense work, The portrait) a temas pop más luminosos (Color and noises, Automatic) pasando por otros de corte más electrónico (Just get out) y alguna que otra balada un tanto etérea (Mini skirt girld y, sobre todo, Plates in her eyes, cerrando el disco).
En líneas generales, un disco anodino que no aportó nada nuevo en su día y que a día de hoy tiene valor exclusivamente anecdótico.
No voy a mentir, las primeras escuchas del nuevo disco de Delorean me dejaron un poco frío. Con el referente de Ayrton Sena, el disco pierde el factor sorpresa, aparte de que Subiza no contiene de primeras ningún temazo tan inmediato como Deli.
Es un disco más trabajado. Ellos mismos declararon en diversas entrevistas que Ayrton Sena no había sido sino el ensayo de lo que sería Subiza, y en efecto, se nota que ahora controlan la producción de su nuevo sonido, ganando en calidad, pero quizás perdiendo en la frescura que destila en EP.
También es cierto que siempre es mucho más fácil hacer cuatro canciones que nueve, y que en el formato EP todo siempre resulta más llamativo, más cuando los cuatro temas que metes son cuatro joyas, y más aún cuando juegas con subidones tan perfectamente medidos como los de Deli y Big dipper (en ambas canciones hacia el minuto 3:00). Pero dejemos este tono agridulce de una vez, porque el disco ha ido mejorando con las escuchas, y a estas alturas no hay nada que me amargue la experiencia.
Lo que en un principio resultó plano, se ha convertido con el paso del tiempo en una amalgama de matices. Hay temas para todo, para ir más allá en su sonido y acercarse a unos Animal Collective depurados y no tan experimentales (Simple graces, Infinite desert o It's all ours), y más escuchables de paso, o a unos Fuck Buttons no tan oscuros (el inicio de Endless sunset es épico, y más épica aún es Warmer places al completo). También hay temas para rememorar aquellas guitarras con delay de Into the plateau (Grow). Y luego ya, temas como Stay close, Real love o Come wander (especialmente ésta), que ahondan totalmente en el sonido house balearic, fluido, etéreo y 100% bailable, y que sin tener el factor sorpresa que supuso Deli, terminan consiguiendo el mismo efecto.
Parece que este año va a ser (de nuevo) el año de Delorean, vaya que sí.
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Es un disco más trabajado. Ellos mismos declararon en diversas entrevistas que Ayrton Sena no había sido sino el ensayo de lo que sería Subiza, y en efecto, se nota que ahora controlan la producción de su nuevo sonido, ganando en calidad, pero quizás perdiendo en la frescura que destila en EP.
También es cierto que siempre es mucho más fácil hacer cuatro canciones que nueve, y que en el formato EP todo siempre resulta más llamativo, más cuando los cuatro temas que metes son cuatro joyas, y más aún cuando juegas con subidones tan perfectamente medidos como los de Deli y Big dipper (en ambas canciones hacia el minuto 3:00). Pero dejemos este tono agridulce de una vez, porque el disco ha ido mejorando con las escuchas, y a estas alturas no hay nada que me amargue la experiencia.
Lo que en un principio resultó plano, se ha convertido con el paso del tiempo en una amalgama de matices. Hay temas para todo, para ir más allá en su sonido y acercarse a unos Animal Collective depurados y no tan experimentales (Simple graces, Infinite desert o It's all ours), y más escuchables de paso, o a unos Fuck Buttons no tan oscuros (el inicio de Endless sunset es épico, y más épica aún es Warmer places al completo). También hay temas para rememorar aquellas guitarras con delay de Into the plateau (Grow). Y luego ya, temas como Stay close, Real love o Come wander (especialmente ésta), que ahondan totalmente en el sonido house balearic, fluido, etéreo y 100% bailable, y que sin tener el factor sorpresa que supuso Deli, terminan consiguiendo el mismo efecto.
Parece que este año va a ser (de nuevo) el año de Delorean, vaya que sí.
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Los chicos de Delorean no parecen del todo contentos con el resultado de este EP. Cualquiera lo diría, porque con sólo cuatro canciones han dado el pelotazo, en Pitchfork puntuaron el tema Seasun con un 9, y han terminado de confirmarse y posicionarse internacionalmente, siendo hoy por hoy el grupo español más exportable que tenemos.
Seasun aparte, Deli, el segundo tema, se ha convertido hoy por hoy en la canción estandarte de estos guipuzcoanos afincados en Barcelona, pero es que los otros dos temas que completan el EP, Big Dipper y Moonson, no se quedan atrás. La extraña evolución de este grupo, que les ha llevado de emuladores de The cure a reyes de la electrónica patria, pasando por un breve periodo de post-punk y new-rave, parece estar asentándose, aunque lo cierto es que desde que empezaron no han sacado un disco igual al anterior.
De momento han fichado con el sello Mushroom Pillow, y en marzo publicarán Subiza, un nuevo largo con el que parece que darán continuidad y perfeccionarán su sonido actual, que bebe directamente de los inicios del house, con pianos, cuerdas, guitarras y los pertinentes subidones.
En definitiva, una delicia de EP que esperemos que sea el preludio de una delicia de LP.
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Seasun aparte, Deli, el segundo tema, se ha convertido hoy por hoy en la canción estandarte de estos guipuzcoanos afincados en Barcelona, pero es que los otros dos temas que completan el EP, Big Dipper y Moonson, no se quedan atrás. La extraña evolución de este grupo, que les ha llevado de emuladores de The cure a reyes de la electrónica patria, pasando por un breve periodo de post-punk y new-rave, parece estar asentándose, aunque lo cierto es que desde que empezaron no han sacado un disco igual al anterior.
De momento han fichado con el sello Mushroom Pillow, y en marzo publicarán Subiza, un nuevo largo con el que parece que darán continuidad y perfeccionarán su sonido actual, que bebe directamente de los inicios del house, con pianos, cuerdas, guitarras y los pertinentes subidones.
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2007 y 2008 fueron dos años bastante buenos musicalmente hablando, y eso significa que, con la ley no escrita de publicar un disco cada dos o tres años, este año toca que muchos de esos grupos que sorprendieron entonces, intenten reafirmarse.
En el panorama internacional, 2008 fue el año de MGMT y Vampire Weekend y este año se enfrentan a la gran responsabilidad que supone un segundo disco. Los primeros lo harán con Congratulations en primavera, y los segundos acaban de publicar Contra al completo en su MySpace, que se pondrá a la venta el próximo martes.
2008 fue también el año en el que Goldfrapp pasaron del electroclash y nos entregaron una joyita de electrofolk que sufrió el varapalo de una crítica que menospreció un, en mi opinión, gran disco. Parece que, haciendo gala de su personal acratismo, volverán al electro bailable en la primavera de este año con Head First.
Arcade Fire se consolidaron en 2007 con Neon Bible, y tres años después las expectativas que se han creado alrededor de su tercer trabajo son considerables. Por el momento poco se sabe del proyecto excepto que saldrá a la luz este año alrededor de mayo, ni título, ni temas, ni pistas sobre posibles giros musicales... aunque personalmente dudo que nos sorprendan con un cambio radical, al fin y al cabo son unos expertos de la épica y el barroquismo, así que espero muchos coros y grandilocuencia a cascoporro.
Y entre lo que podríamos considerar "retornos", tengo especial curiosidad por escuchar el próximo disco de Midlake, The Courage of Others, tras aquel grandioso The Trials of Van Occupanther de 2006, que se publicará en febrero. Y el regreso en abril de Lali Puna después de seis años de silencio tras aquella joya de la indietrónica que fue Faking the books.
En cuanto al panorama nacional, uno de los grupos que más expectativas generales y personales ha creado, ha sido Delorean. Con el EP Ayrton Senna han conseguido una repercusión considerable tanto a nivel nacional como internacional, y espero que en marzo con Subiza consigan superarse a sí mismos.
Por otro lado, Maga regresan tras cuatro años de silencio con A la hora del sol, su cuarto disco. Estrenan nueva etapa con el sello Mushroom Pillow y, parece ser, con un sonido más directo y letras más cotidianas.
Cuando parecía que Najwa había vuelto con Carlos Jean, nos sorprendió hace unos días con un nuevo tema en Siglo 21 de Radio 3. Ha abandonado aquel electro naíf de sus tres primeros discos y, lo más sorprendente, se ha pasado al castellano. En su web se pueden escuchar tres temas de El último primate, que saldrá a la venta el 16 de febrero, y no tienen mala pinta en absoluto.
Y a modo de reivindicación personal, este será (o no) el año de la confirmación de Algora, un desconocido-para-muchos-y-seguidísimo-por-otros electrocrooner que en 2007 sorprendió con su debut Planes de verano y que en breve publicará el siempre temido segundo disco.
Hasta aquí mi repaso personal de lo que más espero de este año. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Y tú, ¿qué discos esperas con más ganas del recién estrenado 2010?




