
Éste es, sin duda,
uno de mis discos preferidos de todos los tiempos. Supongo que en el fondo no es casualidad que sea el primero de los discos del grupo producido por
Carlos Jean, que si bien no es que le idolatre especialmente (ni mucho menos), he de reconocer que sabe trabajar muy bien... Una vez, en una rueda de preguntas de los fans en la Fnac,
Alaska nos comentaba que a este productor le llamaban
Mr Proper por todas las bases y sonidos que les hacía
limpiar. El resultado, si lo comparamos con lo anterior, cambia mucho. Y no solo a nivel formal; le veo mucha madurez.
La verdad es el disco que me parece
perfecto (si véis que me paso, os aguantais :P). Empezando por la estética escogida. La portada, sentados los dos en una poses que me encantan sobre
un sillón de los de 2001. Luego la disposición de las canciones en la
contraportada, comenzando con
Cierra los ojos, los doce títulos rodean un reloj sin manecillas (que
he dejado de llevar reloj por no mirarlo demasiado) y acaban en
Abre los ojos. Absolutamente circular y genial.
Luego
musicalmente, continúan con sus melodías pop y sus letras profundas, místicas y melancólicas muchas veces (por no decir pesimistas muchas otras). Lo que, desde luego veo que diferencia este álbum, es la elegancia y el cuidado que inspira y, por otro lado, la falta de temas
más petardos. Es serio pero es maravilloso.
Si tuviera que escoger alguna de las canciones como mis preferidas elegiría la indescriptible
Me odio cuando miento, la pasada que es
Electricistas (eso sí, el vídeo, de los peores que les he visto), una de las que me toca más la fibra que es
No será o la que resulta todo una declaración de principios (y de propósitos),
Voy a perder el miedo. A tu lado, Cenizas de sangre, Acusada, juzgada y condenada, Cierra los ojos, El glamour de la locura... la verdad que acabo antes diciendo las que no me acaban...
La que menos es, por supuesto,
Abre los ojos, canción prácticamente hablada, bastante rara y demasiado mística (hasta para mí)... pensándolo friamente, creo que es la única que veo que se me descuelga, porque a todas las demás les acabo viendo su punto.
Completamente imprescindible, recomendable y para aprenderse las letras de memoria. Este disco me supone un antes y un después en su carrera y muy para bien.
Hay que ser absolutamente moderno
Arthur Rimbaud