Uno de los discos que más he escuchado este verano ha sido la tercera entrega de los Scissor Sisters. Y eso que al principio el single, Fire with fire, me dejó bastante frío, aunque con las escuchas ha ido creciendo (un grower lo llaman), y el resto de canciones del disco son realmente buenas.
Está claro que ya no tienen el encanto del primer disco, pero por suerte han dejado de lado esa faceta cabaretera que sacaron en su segundo álbum. En Night work vuelven a lo que mejor saben hacer, pop, glam y música bailable, sin concesiones para baladas y sabiendo renovarse para sorprender, pero sin alejarse demasiado de ellos mismos.
La verdad es que el disco me ha sorprendido bastante. Tiene temas como Night work, Whole new way o Any which way que podrían caber en sus anteriores trabajos y pincha en otros temas como Skin tight, Sex and violence y Night life que son más convencionales. Pero por otro lado, jamás hubiera imaginado un single como Fire with fire. Tampoco hubiera pensado que Jake se pondría a jugar con sus registros vocales para entregar las voces graves de Harder you get, un tema sucio y guitarrero que junto al glam-rock de Running out me parece de los mejores temas del disco. Something like this podría ser perfectamente un tema de Fischerspooner y Skin this cat uno de Goldfrapp. Y para terminar, jamás hubiera pensado que harían un tema tan trance como Invisible light, con un subidón con discurso incluído que recuerda a partes iguales al Thriller de Michael Jackson y al Insomnia de Faithless.
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Lo tenían difícil para superar su primer disco, y no lo lograron. El principal error fue el que cometen muchos grupos con su segundo disco, de repente han triunfado con su disco debut y cuentan con más posibilidades para tener una mejor producción en el segundo. Y les queda un disco mucho mejor producido, sí, pero sin la frescura y la inmediatez del primero.Por otro lado, las letras de este disco no desprenden esa atmófera irónica y soez del anterior, y se centran mayoritariamente en el amor, que puede dar mucho juego y más con la capacidad de Jake y Babydaddy para escribir versos ingeniosos, pero que al final termina resultando cansino. Se echa de menos el carácter tan urbano que tenían en general las letras del primer disco, como las de Take your mama, Lovers in the backseat, Tits on the radio o Filthy/Gorgeous.
Aún así, el disco sigue haciendo gala de un sonido disco, glamrock, incluso funky; y no faltan grandes temas, desde el single I don't feel like dancing (con Elton John al piano), She's my man (que lo mismo podría valer como himno transexual o como oda a las mariliendres), la increiblemente setentera Lights, el necesario baladón eltonjohniano de Land of a thousand words, la glamurosa Kiss you off, la mariconada discofunk de Ooh, la genialidad del sueño con Paul McCartney, la sensualidad ochentera de la buenísima The other side, y el cierre glamrock de Everybody wants the same thing.
Pero por desgracia se les ocurrió ponerse cabareteros y circenses y parieron cosas como I can't decide o Intermission, que dan un poco de vergüenza ajena y que, si por lo menos tuvieran una letra divertida y absurda, harían su papel y no quedarían absolutamente fuera de lugar. Por no hablar de la anodina Might tell you tonight, que la salvaría de la quema de no ser porque en la edición especial del disco incluyeron un segundo CD con cinco descartes (y un remix de I can't feel like dancing), algunos de los cuales aportan bastante más.
De hecho, Almost Sorry podría haber funcionado perfectamente como canción de cierre o sustituyendo a cualquiera de las dos carabaretadas, Transistor es un temazo rock sucio que fue incluido como bonus track en la edición británica, y Contact High no se queda atrás teniendo en cuenta que la versión incluida es una demo. Sólo Hair Baby y Making Ladies son temas menores o demasiado festivos y petardos, y quizás hubieran terminado saturando el disco. Del remix, sólo destacar que es obra de Paper Faces, es decir, Stuart Price, culpable, entre otras muchas cosas, del Confessions on the dance floor de Madonna, además de ser el director musical del Re-Invention Tour y el Confessions Tour. Casi nada. Algún día hablaré de su disco Darkdancer, del cual estuve enganchado bastante tiempo.
En fin, volviendo a los Scissor Sisters, sin ser superior al disco debut, Ta-Dah es un buen disco y un decente sucesor. A ver qué hacen en el tercero.
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Hace ya cuatro años desde que estos chicos (y chica) irrumpieron en la escena musical con su primer disco. Desde entonces han pasado por el FIB en dos ocasiones, con su gira en febrero de 2007 por Madrid y Barcelona, y en julio del mismo año por el Summercase, donde al fin pude verles.Los descubrí un día que ví el vídeo de Take your mama en Fly Music y claro, después de ver al señor Jake "fibrado" Shears, las barbas del señor Paddy Boom (que es el único hetero y ya no está en el grupo, por cierto), por no hablar de las del bearérrimo Babydaddy, la antidiva Ana Matronic, el rollito country de Del Marquis, la estética de todo el grupo en general y del videoclip en particular y el estupendo nombre que se han buscado (tijeritas) y ese maravilloso logotipo... ¿era posible resistirse?
No.
¿Cómo resistirse ante una canción que en su estribillo suelta un revelador "Gonna take your mama out all night, yeah, we'll show her what it's all about", con ese ritmo, esos falsetes y con tal despliegue de colorines, estrellitas, flores y arcoiris? ¿Se puede ser más gay?
Pues sí, se puede. No hay más que escuchar Tits on the radio, con un bajo brutal y esos "Where are the queers on the piers, heard they gave it their best" o "Dark room Danny hears police alarm. Dark room Danny can't see with the lights turned out"; o ver el videoclip de la absolutamente disco Filthy/Gorgeous, que contiene las dos frases más frívolamente rotundas que he escuchado nunca: "I'm a classy honey kissy huggy lovey dovey ghetto princess" y "You're an acid junkie college flunky dirty puppy daddy bastard". Dan ganas de hacerse una camiseta con una frase por delante y la otra por detrás.
El disco es una amalgama de temas disco, glam rock y pop, que desde la apertura con Laura, va soltando un temazo tras otro: Take your mama, la personalísima versión de Comfortably numb de Pink Floid, Lovers in the backsit, Tits on the radio, Filthy/Gorgeous, Better Luck, o la ochenterísima It can't come quickly enough. E inteligentemente se guardan dos baladas para poner los contrapuntos necesarios a tanto ritmo, Mary, entre Comfortably numb y Lovers in the backsit, con un piano muy Eltonjohniano; y Return to Oz, cerrando el disco, que de un principio acústico va creciendo hasta un despliegue instrumental absolutamente glam, con Bowie o Queen como claros referentes.
Y sí, Jake sigue despelotándose en los conciertos. Del todo.
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