Spotify ha diversificado su oferta de productos. A partir de ahora contamos con dos nuevas modalidades: Unlimited y Open; que se unen a las ya existentes Premium y Free.
La buena noticia es que ya no es necesario que alguien te invite para registrarte, porque con la modalidad Open tienes acceso directo. La mala noticia es que sólo podrás escuchar 20 horas de música al mes.
Pero, ¿no había un atajo para registrarse como usuario Free sin necesidad de contar con una invitación? Sí, existía (https://www.spotify.com/en/get-started/), pero ha dejado de funcionar. Sin duda, esta ha sido una estrategia muy clara de Spotify, porque me niego a pensar que durante todo este tiempo no se hayan dado cuenta de ese agujero en su sistema. El caso es que ahora, para registrarte como usuario Free, y tener Spotify gratis sin el límite de 20 horas mensuales, necesitarás una invitación obligatoriamente.
Pero sin duda, la gran novedad es la tarifa Unlimited por 4,99€/mes. Con la tarifa Unlimited no puedes descargarte tus listas de reproducción, no puedes escucharlas en tu spartphone, no puedes escuchar Spotify si viajas a otros países donde no esté Spotify, ni tienes acceso a la calidad de 320 kbps de sonido. Pero entonces ¿qué hace? Pues simplemente, elimina la publicidad. Puede parecer poco, pero realmente es lo que muchos usuarios buscan y necesitan, y ahora cuentan con una tarifa por la mitad de lo que cuesta la tarifa Premium, un punto intermedio que puede animar a muchos a pasarse al modelo de pago.
Con la tarifa Unlimited tampoco podrás escuchar los lanzamientos exclusivos para usuarios Premium, si bien, es cierto que hasta ahora sólo me he encontrado con un caso de este tipo, el último disco de King of Convenience. Aunque tal vez a partir de ahora empiecen a verse más lanzamientos de discos que permanezcan en exclusiva para usuarios Premium durante cierto tiempo.
Spotify está a punto de llegar a Estados Unidos y los rumores de un servicio de música por streaming de iTunes cada vez son mayores. Quizás esta diversificación y escalonamiento de tarifas responda a esto, ya que si iTunes abre todo su catálogo a streaming, Spotify, con un catálogo más reducido, sólo podría competir con sus precios. De todas formas, rumores y especulaciones aparte, creo que estas dos nuevas tarifas son todo un acierto.
Spotify empezó a lanzar ayer su actualización más grande hasta la fecha. De un plumazo se ha asociado a Facebook mediante Facebook connect y se ha convertido en una herramienta social . Y de otro plumazo se ha convertido en un reproductor de música, en el que poder añadir y reproducir la música directamente desde nuestros ordenadores de forma local.
De lo primero ya se habían chivado algunos medios hace unos días, pero lo segundo ha sido una total sorpresa. Aunque la sorpresa se ha quedado en una sensación agridulce, porque la forma que tiene Spotify de gestionar los mp3 locales, deja mucho que desear. Empecemos por destripar esto último. Spotify local:
El proceso para añadir tus mp3 es muy sencillo. Vamos al menú "Archivo" > "Importar música" > "Desde el disco duro..."; seleccionamos la carpeta donde tengamos la música que queremos añadir, aceptamos y... voilà! Los archivos empiezan a añadirse a nuestra Biblioteca. La opción "Importar Biblioteca iTunes" a mi no me ha funcionado por mucho que he insistido, así que si alguna o alguno lo consigue, contadme el secreto.
Para tenerlo todo ordenado han añadido una nueva sección en el menú de la izquierda llamada "Biblioteca", dentro de la cual encontramos cuatro subsecciones más:
"Destacadas", donde encontraremos todas las canciones que hemos escogido con el icono de la estrellita (otra de las nuevas funciones, que ya podría ser de 0 a 5 estrellas, dicho sea de paso).
"Archivo local", con todas las canciones que hayamos añadido desde nuestro disco duro.
"Compras", con las canciones que hayamos comprado a través de Spotify.
"Listas de reproducción", con todas las canciones que tengamos añadidas en listas de reproducción (en principio una sección un tanto inútil, porque para eso ya tenemos las listas de reproducción en sí mismas).
Con las canciones que hayamos añadido localmente podemos hacer esencialmente dos cosas:
Automatizar la información de los temas a través de Gracenote (propietaria de CDDB, una base de datos enorme con información de casi todos los listados de los discos editados en el mercado). Lo cual no aconsejo, porque a veces hace lo que le da la gana, como renombrar Ellos por la ELO, y cosas por el estilo. Si has activado por defecto esta opción, puedes desactivarla en las Preferencias, en la última opción que dice "Permitir a Spotify modificar la metadata en archivos locales".
Vincular las canciones, que también se realiza por defecto, con la biblioteca on-line de Spotify. Opción a priori sin mucho sentido, porque se supone que la Biblioteca está pensada para los archivos que no están en Spotify, o yo al menos sólo he añadido los discos que no he encontrado en Spotify.
Una vez añadidas las canciones, en la sección "Archivo local" encontraremos todos nuestros mp3, tantos los que están en Spotify, enlazados a la biblioteca online, como los que no están en Spotify, enlazados a... ninguna parte. Y ese es el gran problema, que de poco sirve esta gran actualización de Spotify si no se puede seleccionar un album o artista concreto para que salgan las canciones ordenadas tal y como salen las de los artistas que sí están en Spotify. Tampoco se pueden realizar búsquedas por álbum, ni por año, y ni siquiera hay una columna con el número de pista para poder ordenar las canciones y escuchar un disco entero en el orden que toca.
En definitiva, como gestor de tu biblioteca local, Spotify tiene que mejorar mucho y es bastante limitado por ahora, ya que para lo único que sirve de momento, es para poder añadir tus canciones a tus listas de reproducción. Aunque no perderé la esperanza de que vaya mejorando poco a poco para convertirse en una verdadera alternativa a Songbird o iTunes, con muchas más funcionalidades y opciones para poder configurar y navegar dentro de tu biblioteca musical particular tanto on-line como local. Spotify social:
Las mejoras sociales de Spotify, en cambio, han sido un cambio definitivo y bien realizado. Exceptuando que de momento no hay manera de saber quién te sigue, el resto de funcionalidades son bastante útiles.
Una vez sincronizado nuestro usuario de Spotify con nuestra cuenta de Facebook, se añadirán automáticamente todos nuestros amigos a la lista "Gente" en Spotify. Y también podremos añadir a cualquier usuario de Spotify que haya activado Spotify social, mediante el link a su perfil de usuario desde dentro o fuera de Spotify.
En nuestro perfil de usuario aparecerá un listado de nuestros 6 artistas y 6 canciones favoritas, y todas nuestras listas de reproducción que queramos hacer públicas. Además, junto a cada lista podemos ver la gente que se ha suscrito a la misma. Podemos editar nuestro perfil para seleccionar las listas que queremos publicar y elegir si queremos que todas las listas que hagamos en el futuro se publiquen automáticamente o no.
Quizá el punto agridulce esté en la nueva funcionalidad de recomendar canciones a nuestros contactos para que les aparezcan en su "Bandeja de entrada", precisamente por eso, porque sólo se pueden enviar canciones, y no álbumes ni listas de reproducción. Y de nuevo hay que confiar en que amplien estas opciones en un futuro, mientras seguimos recomendando discos o listas a través de Facebook, Twitter, etc. En defitiva, una actualización que ha sentado las bases para convertir a Spotify en el gestor musical definitivo, pero que se ha quedado sólo al principio del camino.
¡Ah sí! La actualización se irá haciendo automática y progresivamente tanto para usuarios Free como Premium. Aunque volviendo a descargar el programa y reinstalándolo muchos no hemos tenido que esperar al aviso de actualización.
Espero que esta especie de review después de un buen rato trasteando con el programa haya servido para aclarar alguna duda. Y a tí, ¿qué te parecen los nuevos cambios?
Es curioso, hace tres meses hablaba sobre la dictadura de los 30 segundos en las preescuchas músicales en las tiendas, sobre lo frustrante que era no poder acceder a la música ante el proteccionismo de las discográficas, tener que contentarse con las canciones que quisieran radiar las emisoras, con unos pocos temas en MySpace, o tener la suerte de que las canciones que buscabas sonasen casualmente en Last.fm. Entonces no sabía que sólo tres meses después iba a descubrir Spotify, que lleva en marcha desde primeros de 2007, todo sea dicho, aunque no haya sido hasta octubre pasado cuando llegaron a un acuerdo con las 4 grandes: Universal, Warner, EMI y Sony.
En aquella reflexión no pedía mp3 gratis, sino simplemente un medio legal para poder acceder a la música, poder escucharla y decidir posteriormente si comprarla o no. Si Spotify no termina muriendo de éxito y se convierte en una herramienta rentable para las discográficas a través de la publicidad en las cuentas gratuitas o las cuotas en las cuentas de pago, es el invento perfecto, sin más. Porque en un mundo digital, no tiene sentido un sistema de radio tradicional con un locutor que te pone lo que él quiere, ni siquiera un sistema de radio por recomendaciones aleatorias como Last.fm, sino una radio en la que puedas poner lo que quieras cuando quieras.
Si ya con Last.fm, la radio musical tradicional perdió gran parte de su sentido, ahora con Spotify lo ha perdido del todo. ¿De qué sirve que en Los 40 programen música a diario, si en Spotify puedes ponerte la música que quieras? ¿De qué sirve que Tomás Fernando Flores me desvele el último disco de Antony and the Johnsons en Radio3, si en Spotify hacen el lanzamiento del disco y puedo escucharlo entero cuando quiera? Está claro que aún queda mucho para que llegue el día en el que las radios musicales desaparezcan como tal, pero desde octubre tienen dictada su sentencia de muerte. Vamos hacia un mundo cada vez más interconectado, en el que la radio musical tradicional va a ir perdiendo su gran baza: "el poder promocional"; y llegará un día en el que para una discográfica será más rentable promocionar a un artista en Spotify que en la lista de Los40.
Por otro lado, Spotify parece tener muy claro su objetivo por el momento: funcionar como radio. No es una red social, ni un sistema de estadísticas, ni una agenda de eventos... simple y llanamente ofrece música, bien organizada, de fácil acceso y con una interfaz mínima donde las opciones se reducen a:
Buscar directamente el artista que quieras.
Confeccionar listas de canciones y compartirlas.
Escuchar la radio de recomendaciones relacionadas con un artista.
Y es precisamente en su sencillez donde radica su eficacia.
Por otro lado, puedes sincronizarlo con Last.fm, publicar un enlace en la web a cualquier lista que hayas confeccionado, y en el menú contextual de cada canción ya aparece la opción de "comprar en". Es decir, funcionará como perfecto complemento de tiendas digitales, y funciona ya como perfecto complemento de blogs personales y del sistema de estadísticas de Last.fm.
Hasta la publicidad está pensada para funcionar como en la radio, en forma de cuñas publicitarias. De momento sólo se emite un anuncio de las cuentas premium de Spotify, pero supongo que las propias discográficas no tardarán en anunciar lanzamientos de sus artistas, las promotoras anunciarán festivales y conciertos, o cualquier producto por parte de cualquier empresa. También salen banners gráficos de vez en cuando, pero está claro que la gran baza está en las cuñas publicitarias, porque cuanto más "molestos" lleguen a ser con ellas, más cuentas de pago se asegurarán. Un filón abierto no solo para usuarios que no deseen publicidad, sino para infinidad de establecimientos que podrían llegar a utilizar esta nueva radio como hilo musical.
Yo por mi parte ya os he dejado el link al recopilatorio Superdémodé 2008, y la frase "escúchalo en Spotify" pasará a formar parte de la mayoría de las críticas de discos que haga a partir de ahora.
¿Aún no conoces Spotify? ¡Si no se habla de otra cosa! Que por cierto, con esto de basar mis fuentes de información en medios escritos, aún no tengo muy claro como pronuncia... ¿"espotifai"? ¿"espotaifi"? ¿"espotifi"? ¿"espotaifai"?
Tampoco tengo muy claro que es eso de "En todas partes se habla de esto". A veces vivimos tan inmersos en nuestro mundo, con nuestros blogs, nuestra música, etc., que porque en Discotraxx y Jenesaispop hayan hablado de Spotify, parece que todo el mundo esté hablando a todas horas del milagroso invento. Y no sólo con este tema, sino, sobretodo, con los discos y grupos que de vez en cuando comento, que uno tiene la sensación de que los conoce todo el mundo, pero no. Tengo la suerte o la desgracia de que mi círculo de amistades es bastante poco o nada gafapasta ni moderno, y de vez en cuando uno se para a pensar y vuelve a la realidad dándose cuenta de que la mayor parte de los mortales no tienen ni puta idea de quiénes son Arcade Fire.
En fin, que me voy por los cerros de Úbeda. Hablemos del milagroso invento, Spotify.
¡Ay! Es "espotifai".
Sí, es gratis (o 9,90€ al mes sin publicidad).
Sí, tiene el respaldo de las discográficas.
Sí, puedes escuchar las canciones enteras, del disco que quieras, del artista que quieras.
Sí, puedes hacer listas personalizadas de canciones.
Sí, tienes radios de cada artista con artistas relacionados, para descubrir artistas nuevos.
Sí, se acabó descargarse la música. El día que saquen un "Spotifyman", ni para llevártela en el iPod.
Sí, es real.